Criterios

A) Aproximación temática
B) Base conceptual
C) Criterios explicados
C)+ Corolario (Consecuencias)
APROXIMACIÓN TEMÁTICA:
Preliminarmente para la asignación del beneficio del cupo escolar en CEIVA, se busca que las familias cumplan ciertas características elementales e ideales, en función de lograr una óptima coordinación en la Dinámica Escuela + Familia, a favor del niño y todos sus derechos. Esta dinámica de cooperación social, es otro ideal como estructura de apoyo y sustento del desarrollo integral de los niños, partiendo de la familia como la unión de lazos afectivos enfocados en la crianza, confluyendo con los elementos institucionales de la escuela enfocados en la educación infantil. Como dinámica, esta relación es sistémica y se deben atender y alimentar ciertos elementos y procesos, durante los periodos escolares que dure la relación.

Somos una escuela con un modelo de atención convencional y con capacidades operativas ajustadas. Así como existen situaciones particulares que pueden exceder nuestros recursos institucionales, también pueden presentarse dinámicas familiares que, por su recurrencia o falta de respuesta, quedan fuera de los parámetros de funcionamiento que la escuela necesita para garantizar estabilidad, planificación y protección a la mayoría de los niños y familias. Nuestra responsabilidad es velar por el bienestar colectivo y por la sostenibilidad del servicio educativo, lo cual exige límites claros y un cumplimiento mínimo de compromisos.

BASE CONCEPTUAL:
Sustentada principalmente en tres (3) conceptos básicos, claves y esenciales: Criterio, Responsabilidad y Cooperación.

1) Criterio: La palabra "criterio" viene del griego antiguo kritérion (κριτήριον), que significa "norma para juzgar" o "medio para decidir", derivado a su vez de la raíz verbal krínein (κρίνειν), que significa "juzgar", "separar", "distinguir" o "cribar". Por lo tanto, etimológicamente, un criterio es una regla o herramienta conceptual que permite separar lo correcto de lo incorrecto, o clasificar y valorar algo, implicando juicio y discernimiento. Su significado y utilidad central, es de un estándar, una regla o medio para formar un juicio o tomar una decisión, de manera informada, sustentada y compartida.
2) Responsabilidad: La palabra “responsable” viene del latín medieval “responsabilis”, que significa: "que requiere respuesta", y deriva del latín “respondere” (responder), compuesto por el prefijo “re” (volver, repetir) y “spondere” (prometer, obligarse). También está el sufijo “bilis” que denota "capacidad", "posibilidad" (como en "habilidad"). En esencia, ser responsable es tener la capacidad de dar respuesta o de responder por los propios actos, comprometiéndose a cumplir con obligaciones o asumir las consecuencias de las decisiones contrarias. La combinación de estas partes semióticas, sustenta que al decir que una persona es responsable, aludimos que es capaz de responder mediante acciones concretas, o de cumplir con un compromiso previo, es decir, que puede dar una respuesta coherente y asumir las consecuencias de lo que ha hecho o prometido. En torno al niño, tanto familia como escuela tienen responsabilidades diferentes, aunque complementarias. Los Principales responsables con el niño son la familia, la Escuela los apoya, prestando un servicio.
3) Cooperar: La palabra cooperar viene del latín “cooperari”, que significa "trabajar con" o "actuar junto", formada por el prefijo “co” (junto, con, en unión) y el verbo “operari” (trabajar, operar, ejecutar una labor), de donde también provienen "ópera", "obra" y "obrero"; así, cooperar es, literalmente, "trabajar en común" para lograr un fin compartido, unir esfuerzos o actuar conjuntamente para una meta común, ya sea para ayudar, apoyar o alcanzar un mismo objetivo. En resumen, cooperar es un acto voluntario de construcción social enfocado en lograr más de lo que se podría lograr solo, siempre en pos de metas compartidas y con un espíritu de apoyo. En CEIVA, toda la cooperación gira en torno a los niños.
CRITERIOS EXPLICADOS:
Para nosotros estos son los tres (3) Criterios (con 3C) que tomamos en cuenta:
1) Corresponsabilidad: Que parte de un marco legal (LOPNA, 4-A), donde se establece este concepto como principio, en el cual “El Estado, las familias y la sociedad son corresponsables en la defensa y garantía de los derechos de los niños, … por lo que asegurarán con prioridad absoluta, su protección integral, para lo cual tomarán en cuenta su interés superior, en las decisiones y acciones que les conciernan.” Teniendo en cuenta que este marco legal se corresponde con un periodo súper estatista y centralizado por parte del gobierno de turno, el orden correcto, para CEIVA, debería ser: Familia, Estado y Sociedad, donde la escuela, por nuestra naturaleza de gestión privada que presta un servicio comercial, formamos parte de la sociedad.

2) Comunicación: Proceso fundamental de intercambio de información, ideas y sentimientos entre individuos que comparten espacios, momentos y en este caso, responsabilidades; siendo esencial para la vida social en cordialidad, respeto y entendimiento para la organización y efectividad, en nuestro caso, de los procesos asociados a la cobertura educativa de los niños. Nosotros habilitamos varios canales y modalidades (electrónicos, presenciales, sincrónicos y asincrónicos), siempre enfocados en establecer relaciones de cordialidad y efectividad, con protocolos para la resolución práctica de conflictos, que nos permitan a ambos (Familia y Escuela), alcanzar objetivos comunes.

3) Cooperación: Como lo ha demostrado siempre la historia, la teoría de juegos y la práctica cotidiana, así como es nuestra convicción, siempre juntos será mejor afrontar objetivos comunes. Cooperar es esencial. Teniendo las responsabilidades claras y distribuidas (entre Familia y Escuela), es cuestión de hacerle seguimiento al cumplimiento de todo, para que todo funcione de manera óptima, según lo planificado.

C)+ COROLARIO (CONSECUENCIAS):
Todos estos elementos, se asumen existentes al iniciar la relación (Familia y Escuela). Posteriormente, se irán evaluando y se les hará seguimiento. Cuando alguno disminuya y ponga en riesgo el equilibrio necesario, la Escuela intervendrá para tratar de normalizar la relación, si no se logra, no se puede mantener la misma. Por ejemplo, cuando la familia no está presente, asumiendo y demostrando su cumplimiento de responsabilidades, la comunicación y/o la cooperación, se puede llegar a declarar el “Abandono”. Contamos con canales y procedimientos previos, durante y posteriores, para gestionar todo esto, tanto de forma directa con las familias, como con apoyo de otras familias (Asambleas) o intervención interinstitucional (otras instancias jurídicas vinculantes), si es necesario.






